Estoy en ese momento en la vida en que miras a tu alrededor y ya no distingues a la mayoría de gente que antes eran imprescindibles en tu vida. Me refiero a las amistades, no a la familia, esas amistades por las que antes hubieras dado la vida y puesto la mano al fuego, ahora te sorprenden con actitudes y opiniones que no tienen nada que ver contigo, con tu forma de ver el mundo y la vida en general.
No son malas personas, incluso son agradables y simpáticas pero un día te das cuenta que no tenéis nada en común, que lo que os unía ha desaparecido y nunca va a volver. Supongo que esto forma parte de madurar, es bueno saber quien eres y lo que eres pero nunca imaginé que tendría que dejar a tanta gente por el camino. Menos mal que voy encontrando a otra gente para compensar pero cuesta decir adiós a una época y empezar otra. Que le vamos a hacer, es la vida…
Por eso me sentí tan identificada el otro día viendo “La boda de mi amiga”, si no la habéis visto os la recomiendo, yo me reí un montón, trata justo este tema. De cómo las personas toman caminos diferentes y por nostalgia vas quedando pero en realidad ambas partes han cambiado y no tienen nada que ver y las situaciones surrealistas con las que te encuentras.

20 octubre 2011 at 17:01
Vaya!!! Espero que estés bien y aparezca gente preciosa en tu camino.
Yo estoy en un momento de mi vida que mi tiempo es sagrado y elijo, de verdad, con quien pasarlo.
No he visto esa peli pero la apunto
Muaks!!!
20 octubre 2011 at 17:25
Guapa!! estoy bien! solo me tenia que desahogar un poquito!! Me gusta tu comentaria de que tu tiempo es sagrado, es verdad! siempre hay que elegir las cosas que te hagan feliz que las cosas malas ya vienen solitas. Besazos!!
23 octubre 2011 at 8:43
No he visto la peli, pero sobretodo de quien tienes que ser amiga es de tí misma y la gente que te quiera siempre estará a tu lado y no se irá, aunque lo pueda parecer…bueno, eso creo yo…
Besitos!!